Los hoteles canarios apuestan por el turismo “verde”
- 11.10.09
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Según explica Francisco Martínez, gerente del hotel, en unos en unos cinco años el hotel amortizará la inversión del sistema gracias al ahorro de combustible que permite la nueva instalación.
Son muchos los establecimientos, como el ecohotel “La Correa”, en Arona (Tenerife), y el Hotel Iberostar Costa Canaria (Gran Canaria), que han puesto en marcha tímidas medidas medioambientalmente sostenibles.
El primero de estos complejos cuenta con instalaciones de ahorro de agua, bombillas de bajo consumo, sistemas de separación de residuos, y recurre al uso de productos de limpieza ecológicos y alimentos locales cultivados de manera ecológica.
Manuel Suárez, director de Iberostar Costa Canaria, explica que el hotel emplea un sistema ecológico de cambio de toallas en el que es el cliente el que decide qué prendas se envían a la lavandería, depositándolas en la bañera para su recogida, el resto son reutilizadas.
Al tiempo que se incrementa el número de establecimientos ecológicos proliferan las etiquetas ecológicas, certificaciones que garantizan qué hoteles y destinos turísticos son respetuosos con el medio ambiente.
El Instituto de Turismo Responsable (ITR), creado en 1995 en Lanzarote tras la I Conferencia Mundial de Turismo Sostenible, es una de las entidades pioneras en la certificación de empresas del sector turístico.
Con este fin el ITR creó las certificaciones Biosphere, que se traducen en requisitos concretos que hoteles, apartamentos, casas rurales, campings, campos de golf…, deben cumplir como garantía de que “están en la senda de la sostenibilidad”.
“Son mucho más que establecimientos “verdes”; son hoteles sostenibles, preocupados por la protección de los bienes patrimoniales naturales y culturales de los destinos y el fomento de sus capacidades endógenas”, explica la directora del ITR, Almudena García.
Con el fin de garantizar que los objetivos adoptados por los establecimientos se cumplen y evaluar los avances conseguidos en este ámbito, el instituto desarrolla auditorías de manera frecuente.
“Hay complejos que ya contaban con un compromiso ecológico muy fuerte, y los que no se encuentran con el hecho de que clientes y operadores turísticos lo están exigiendo”, apunta Almudena García quien, entre los beneficios de apostar por medidas medioambientalmente sostenible destaca el ahorro directo y la buena imagen que le confieren a los establecimientos.
Sea por una cuestión de sensibilidad ambiental o por atender a la demanda de los consumidores, lo cierto es que el número de sellos – ISO 14.001, EMAS, Green Globe, etc,-y empresas certificadoras va en aumento.
De las quince entidades iniciales que componían el ITR se ha pasado a más de cien empresas y destinos internacionales, entre los que se encuentra La Palma, y próximamente La Gomera y la Isla de Pascua, que se preparan para adecuarse a las exigencias de estos estándares de calidad.
“He visto reclamaciones en hoteles porque el cliente no puede separar la basura, cosas que hace unos años eran impensables y que son un ejemplo de que las cosas están cambiando”, añadió.
fuente/abc.es/
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